3 métodos de ahorro que sí que funcionan

¿Estás cansado de leer artículos sobre el ahorro, pero nunca consigues guardar ni un euro?

A continuación vamos a proceder a descubrirte tres trucos o pequeños consejos de ahorro, que si los llevas a cabo correctamente, pronto podrás comprobar que funcionan, así que, ¡ya no tendrás excusas para no ahorrar!

Todos sabemos que ahorrar no es fácil, y que en ocasiones puede incluso parecer una misión imposible. Pagar la hipoteca, cumplir con las obligaciones de pago del alquiler, la factura mensual del teléfono, y todo lo que conlleva la educación de los niños, en relación a libros, uniformes, comidas, actividades extraexcolares, desplazamientos, y un largo etcétera, son, sin duda, un cúmulo de gastos que consumen definitiva e irremediablemente nuestros ingresos. De hecho, muchas personas deben recurrir a los créditos rápidos para poder pagar facturas inesperadas.

Según el portal comparador de Financer España, los usuarios han valorado Solcredito con un puntuación de 3.5/5, lo que nos sitúa entre una de las mejores empresas del sector. Sin embargo, somos conscientes de todo lo que implica la solicitud de un préstamo, y por nuestra parte no queremos que te tengas que encontrar en la necesidad continua de tener que solucionar problemas inesperados mediante créditos, sino que también aconsejamos tener en medida de lo posible cierta cantidad ahorrada, para que en situaciones de emergencia se pueda usar la hucha. Por ese motivo te queremos revelar estos tres trucos que no fallan para que aprendas a ahorrar.

El ahorro de la paga extra

Lamentablemente cada vez son más los puestos de trabajo que ya no se ajustan a este sistema de pagos, pero si eres de los que dispone de 14 pagas al año, sería más que interesante el reservar al menos una paga íntegra en la cuenta de ahorros. Al realizar una buena planificación del balance de ingresos/gastos, estás pagas serán realmente un ingreso a mayores que no se verá comprometido por las obligaciones de pago. Una sugerencia sería que ahorres la paga extra de verano, ya que la de Navidad, con todos los compromisos y gastos adicionales, puede resultar más difícil. O si eres lo suficientemente organizado, quizás puedes reservar la mitad de cada paga, y así puedes darte un merecido capricho (aunque sea menor) tanto en verano como en Navidad. Cabe destacar, que esta medida es eficaz cuando se lleva a cabo junto a la planificación de gastos/ingresos mencionada anteriormente. Logrando ese equilibrio, el beneficio de esa paga será neto.

El método del ahorro progresivo

Aunque suene difícil de creer en un principio, este método es muy eficaz y sencillo, aunque como todos los ahorros, requiere cierta planificación, anteriormente hemos hablado de tips de como ahorrar eficientemente ahora te damos ejemplos como.

Empieza por poner 10€ a la semana en una hucha, ¿Qué son 10€ hoy en día, verdad? Ve aumentando cada mes, progresivamente, otros 10€ extra hasta llegar a los 50€ semanales en el quinto mes. Al sexto mes vuelves a comenzar introduciendo solo los 10€ semanales. En otras palabras, el primer mes ahorrarás 40€, el segundo 80€, el tercero 120€, el cuarto 160€ y el quinto 200€. Al sexto mes, bajas el importe a los 10€ semanales lo cual te dará un poquito de alivio y otra vez vuelta a empezar con el proceso. Entonces es hora de hacer el cómputo anual. Si cumples con este método de ahorro progresivo al cabo de un año habrás ahorrado la interesante cantidad de 1440€ (contando 52 semanas). ¿Qué te parece?
Otro método derivado de este, que a efectos de planificación es más sencillo, sería el poner cada semana una cantidad fija de 30€. A la hora de hacer el balance, lo pones como si fuera un gasto (aunque realmente no lo es), así, al cabo de 52 semanas nos veremos con unos ahorros de 1560€.

El ahorro diario

El hecho de tener que cambiar nuestras costumbres diarias no es nada fácil, y todo el mundo sabe, que el porcentaje que puedes conseguir extra con esos ahorros, por desgracia, no es tan grande en comparación al esfuerzo que supone el llevar a cabo todas esas medidas.

Sin embargo, pequeños cambios en nuestras costumbres como el ahorro energético (por ejemplo prestando atención a las luces que se dejan encendidas o usando bajo lámparas y electrodomésticos de bajo consumo, o regular la calefacción un grado menos o durante una hora menos al día y compensarlo con algo más de ropa), la compra en el supermercado (no es necesario mirar hasta el último céntimo y comprar patatas o leche más lejos de casa porque cuestan un poquito menos, si luego tienes que ir en coche y ya el gasto global es más grande), revisión de las suscripciones y tarifas telefónicas… podrían hacerte ahorrar una cantidad mucho más grande de lo que puedes imaginar. En definitiva, tienes que actuar con inteligencia y con una visión global de la situación.
Una buena forma para de ser fiel a cualquier método de ahorro que escojas es proponerte una meta o una promesa. Si tienes un propósito de ahorro resultará mucho más fácil no caer en la tentación, y reducirás más el consumismo. Proponte una cantidad a ahorrar, e intenta ahorrar un poquito más, así después de un año habrás dispuesto de esa cantidad para imprevistos, y además un poquito más como premio por tu buen trabajo.

Si quieres saber más, te interesará este artículo sobre Cómo hacer funcionar tus lanes de ahorro.