¿Qué es un fondo de inversión?

Muchas veces se nos plantean dudas sobre qué va a pasar con nuestras pensiones cuando nos jubilemos, si va a haber dinero suficiente o cómo va a funcionar ese programa dentro de ciertos años. Eso hace que pensemos estrategias sobre cómo podemos llegar a nuestra jubilación con ahorros, y entre ellas, una de las más habituales e interesantes es mediante un fondo de inversión.

Pero vamos por partes, primero vamos a explicar lo que es una inversión. Se trata de un término económico, utilizado muy frecuentemente, que hace referencia a la aportación de un capital a una operación, con el objetivo de recuperarlo incrementado con ciertas ganancias. Asociado a la inversión, está el riesgo que podrá hacer que el incremento sea positivo o negativo, por lo que las ganancias, de no estar acertados, podrían transformarse en pérdidas.

Ahora que conocemos el propósito de invertir, y los riesgos que conlleva, podemos entrar en más detalle en los fondos de inversión. Se tratan de Instituciones de Inversión Colectiva, también llamados ICC, que se dedican a reunir dinero de varias fuentes, llamadas partícipes, que será invertido de una forma conjunta mediante un profesional, que ejerce de gestor, para conseguir una mayor rentabilidad que de forma separada. Esta se producirá, al aprovechar la inversión conjunta para acceder a mercados que de forma individual no estarían a su alcance.

Figuras o elementos de los fondos de inversión

Ya hemos mencionado brevemente en el párrafo anterior, las figuras de los partícipes, y las sociedades gestoras, y ahora los explicaremos más detalladamente junto con la entidad depositaria, que se convertirá en el tercer vértice de este triángulo:

  • El partícipe: se trata de cada una de las personas que invierten el capital.
  • Las participaciones: son las partes en las que está dividido el fondo de inversión. A diferencia de lo que ocurre con una empresa, no tienen valor fijo y dependen de los movimientos que se realicen con el capital. La compra de participaciones se denomina suscripción, mientras que el proceso contrario de venta sería el reembolso.
  • Una sociedad gestora: es el organismo profesional que se dedica a invertir el capital que han aportado los partícipes, es decir, se encarga a la gestión y administración del fondo. Este dinero es invertido en la denominada cartera, y está constituida por diferentes tipos de inversión, como fijas, variables y depósitos entre otros.
  • La entidad depositaria: también denominada depositario, se encarga de la custodia de activos que forman dicha cartera. Esta figura puede ser desempeñada por bancos, cajas de ahorros, sociedades de valores, etc.

Funcionamiento de los fondos de inversión

Una vez que se han interiorizado los conceptos previos, entender cómo funciona un fondo de inversión es relativamente sencillo.

Después de una labor de estudio de diferentes carteras de fondos, el inversor decide en dónde está dispuesto a poner su dinero. En términos arriba mencionados, el partícipe compra las participaciones estableciendo un patrimonio, que oscilará subiendo y bajando con los valores de las decisiones que la sociedad gestora vaya tomando.

El valor y el tamaño de los fondos de inversión puede variar, tanto incrementándose como reduciéndose, principalmente por dos razones:

  • Entrada y salida de partícipes: al cambiar el número de personas que realizan la inversión, afectará al valor de loas participaciones y reembolsos.
  • Variaciones en el valor de los activos: la rentabilidad del producto vendrá directamente marcada por el crecimiento de los activos, de otro modo serán pérdidas.

Tipos de fondos de inversión

Existen diferentes tipos de fondo de inversión, que conviene entender ya que todos tienen sus pros y sus contras, y se pueden adaptar al tipo de persona que va a realizar la inversión. Normalmente se categorizan basándose en su política de inversión y aunque existen numerosos tipos, los principales podrían ser los siguientes:

  • Fondos de renta variable: quizás es el tipo que mejor se adapta a personas arriesgadas y que manejan bien situaciones de estrés, ya que este tipo de fondo va a destinar al menos el 75% del patrimonio a una renta variable. Su rentabilidad puede ser elevada, así como suele ir relacionada con el riesgo que conlleven.
  • Fondos de renta fija: este fondo sería más apropiado para inversores conservadores, o simplemente personas que no quieren asumir riesgos, ya que invierten la mayoría o la totalidad del capital en fondos más seguros de renta fija como bonos, letras, pagarés, etc.
  • Fondos mixtos: apropiado para personas que aceptan cierto riesgo, pero que tampoco quieren tirar la casa por la ventana. Invierte una parte en renta fija que va a aportar una estabilidad y protección ante ciertos malos comportamientos de la otra parte, invertida en renta variable.
  • Fondos garantizados: son convenientes para clientes que entienden la inversión a un plazo largo y conservador ya que requieren inversiones largas y con poco riesgo. Aseguran, en un determinado plazo de tiempo, la conservación del capital invertido inicialmente, aunque no necesariamente una rentabilidad adicional.
  • Otros: existen otras alternativas como los fondos globales, los de distribución o reparto, de acumulación, fondos de fondos, Hedge Funds, y un largo etcétera, que convienen conocer mejor, para saber cuál es el que mejor se adapta a la naturaleza del inversor y a sus expectativas.

Ventajas de los fondos de inversión

Ya conocemos lo que son, cómo funcionan y sus tipos, pero ¿qué ventajas nos aportan los fondos de inversión? Aunque esta pregunta es relativamente subjetiva, y lo que a un inversor le puede parecer bien, a otro le resulta lo contrario, mencionaremos de una forma lo más objetiva posible sus puntos fuertes:

  • Ventajas fiscales: ya que dichas ICC reciben un tratamiento fiscal más ventajoso que otras formas de inversión.
  • Alternativas de inversión: casi cualquier inversión puede realizarse mediante fondos.
  • Buena rentabilidad: porque como conjunto la cantidad invertida es grande, se pueden obtener rentabilidades grandes con cantidades más pequeñas.
  • Liquidez: es fácil comprar y vender las participaciones y así conseguir liquidez en pocos días, salvo que el fondo indique lo contrario.
  • Diversificación: al invertir en diferentes sectores, se reducen los impactos en los errores.
  • Gestión profesional: la realización de los movimientos se lleva a cabo por personal cualificado y con conocimiento del sector, lo cual es una garantía y se suele ver reflejado en el incremento de las rentabilidades.
  • Fácil seguimiento: realizan actualizaciones diarias que dan una clara visibilidad del comportamiento de nuestros productos.

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