Cómo hacer funcionar tu plan de ahorro?

El año ha comenzado y muchos de nosotros hemos dejado la casa por el techo debido a las festividades. Elaborar un plan financiero es una actividad que todos deberíamos realizar, sin embargo, es cierto que una cifra inferior al 30% de los jóvenes menores a 35 años llevan a cabo esta práctica.

Si te encuentras en el predicamento de querer recuperar tu situación económica sin necesidad de recurrir a la precariedad, sigue estos cinco importantes consejos durante este primer mes y una vez lo hayas dominado aplícalo el resto del año. Tu experiencia y constancia serán pieza clave para encontrar tu camino de vuelta a la satisfacción financiera.

1. Prepara tu fondo de emergencia

Idealmente, tu fondo de emergencia debiese cubrir los gastos de dentista, averías en la casa o en tu automóvil que pueden exigir una mayor entrega de tu parte. Imaginando que los gastos en los que has incurrido no se encontraban en tu fondo de emergencia, debemos establecer cuánto ha sido el gasto real, en comparación con otros meses, si los gastos son una ocasión anual, o son gastos en los que incurrirás de ahora en adelante. Es importante ser tan franco como se pueda consigo mismo.

De igual forma, parte de tu fondo de emergencia debe preverse a la posibilidad de desempleo ya que nadie está exento de esto. Los expertos en finanzas recomiendan que este fondo sea de al menos tres meses de tus gastos contabilizados, sin intentar apretarte el cinturón o prometerte que gastarás menos que tu promedio de siempre. Recuerda que los sucesos inesperados no toman en consideración tu situación laboral o de vida, ellos solo aparecen.

Qué debes tener en consideración al preparar un fondo de emergencia?

· Posibilidad económica - Cuánto puedes ahorrar mensualmente y destinar a tu fondo. El 30% de nuestro salario debería en teoría dirigirse al ocio, ahorro y emergencias, con esto puedes ayudarte a sacar una cantidad óptima que destinar. Recuerda que tu situación actual no tiene que ser la de siempre, es posible crear más ingresos o invertir tu dinero para que se genere solo.

· Frecuencia de uso - Un conocimiento de tu propia persona es importante. Si usualmente te encuentras desempleado porque te gusta mudarte de ciudad o país, o tu coche es viejo y se avería constantemente, entonces tu frecuencia de uso es mayor a la normal y debes aumentar su capital o su duración, por ejemplo, ahorrar en tu fondo hasta cuatro salarios.

· Planificación - Lo óptimo es no caer en su uso para cada pequeño problema que se presente, del ejemplo anterior podemos rescatar que esta persona necesita evaluar sus prioridades, quizás necesite un trabajo más flexible que pague menos, pero sea más estable o un trabajo que le permita viajar con frecuencia, así no se encontrará desempleado. Si tu coche se estropea con facilidad, probablemente sea tiempo de cambiarlo, puede asustar el gasto imprevisto de la nueva compra, pero si tu vehículo necesita reparaciones, estás gastando más en él que en una nueva adquisición.

Qué puedes hacer?

· Bienes como garantías - Tu fondo de emergencia puede tener tantas formas como lo desees. Un fondo de emergencia en ocasiones pueden ser nuestras prendas de oro o piedras preciosas que usamos poco o nada, de tener un valor sentimental no es necesario que te separes de ellas, sin embargo, sirven muy bien como dinero extra en caso de necesitarlo. Otra manera en que cambia tu perspectiva es que en realidad no lo piensas como dinero ni te sientes tentado a gastarlo, puedes tenerlas en tu casa o caja segura y su precio irá aumentando de valor con los años. Si no tienes prendas de oro, puedes encontrar otro objeto de valor alrededor de tu hogar.

· Busca ingresos extra -Tu primera tarea será organizar tu tiempo correctamente y estudiar posibilidades de inversión. Podemos utilizar nuestro tiempo libre a algunas actividades que generen ese dinero que necesitamos, por ejemplo, un blog en línea o un trabajo que tome únicamente los fines de semana. Si no nos es posible dedicar tanto tiempo a otras actividades porque no nos sobra tiempo, es recomendable hablar con nuestro jefe para obtener un aumento o una reducción de impuestos. Si tu empresa incluye buenas prestaciones, puedes utilizar estas mismas para invertir en vivienda para rentar y generar un ingreso adicional.

· Abre la cuenta de emergencia o ahorro en tu banco - Muchas entidades bancarias cuentan con la opción de abrir una cuenta de ahorros sin ningún coste e incluso con tasas de retorno de inversión para ti.

2. Limita tus gustos imprudentes

Hablamos de esos tan temidos gastos hormiga, los gastos pequeños son los más fáciles de cometer porque son aquellos que parecen nada en un principio, lo cierto es que al final del mes, si has comprado una soda diaria que serán 2 euros te has gastado unos 60 euros, y lo mismo pasa con el café, los cigarros, la comida basura o las bebidas ocasionales. Al final de mes algunos hemos gastado la mitad de nuestro sueldo en estos gastos menores, que bien pudiesen mejor pagar una matriculación mensual a alguna clase, una membresía de gimnasio o tu consumo de móvil e internet. No nos entiendas mal, no hay que vivir en la precariedad y también es cierto que una recompensa de vez en cuando es más que permitida, de hecho, hasta es posible que nos motive a continuar. Sin embargo, hay gastos que son poco necesarios y que se pueden rectificar con un poco de planificación. Por ejemplo, la merienda diaria de 10 euros podría sustituirse por traer comida de casa al menos un par de días. ¿A que suena apetitoso?

En cuanto maneras de ahorrar en gastos hormiga, nos han encantado los consejos que Kueski da sobre los gastos hormiga y hemos rescatado los más importantes a continuación.

· En caprichos - Como hablábamos antes, si caes en los caprichos todos los días no verás progreso, anota lo que compras en un día fuera de tus necesidades, el café, los cigarros, la soda, las bebidas y comida basura. Una vez terminada la lista por una semana verás de lo que hablamos y serás más consciente, incluso puede que las ganas de gastar así se te vayan del todo.

· Servicios Innecesarios - Si pagas un gimnasio, pero no lo visitas en todo el mes, es hora de analizar si empezarás a asistir o no. De igual manera hablamos de los planes de teléfono, si no utilizas tu plan completo intenta reducirlo por uno más económico. Otros servicios como cable, luz o servicios online como Netflix o Spotify se pueden compartir con la familia por precios que benefician tu cartera.

· Transportes - Llevar tu coche a todas partes supone gastos en gasolina, no solo puedes ayudar al medio ambiente al organizarte con otros trabajadores para llevar un solo coche al trabajo o a las fiestas, sino que además todos ahorrarán gasolina. Si no tienes automóvil y usas el transporte público puedes limitar el uso de Uber y Taxis al compaginar tu horario con el de salidas autobuses y metros públicos.

Qué puedes hacer?

· Toma tu café en casa o trabajo - Tan sencillo como esperar un poco tu recompensa del día. Si no tienes tiempo de hacer tu café por las mañanas, puedes probar a dejar las cosas preparadas un día antes y en un lugar que puedas ver fácilmente, invertir una pequeña cantidad en un vaso portable puede hacer maravillas por tu cartera. Mucho mejor será, si tu compañía ofrece café y bebidas gratuitas, en ese caso sólo debes prepararte mentalmente para esperar media hora más, ocúpate de algo o toma un vaso de agua a primera hora de la mañana, tu cuerpo y economía lo agradecerán.

· Cocina tus meriendas con antelación - Como muchos de nuestros otros consejos, este requiere de una planificación eficiente. Si al mismo tiempo que haces tu compra de despensa mensual o semanal (recuerda no comprar cada día) llevas una lista de lo que necesitas comprar en ese periodo para hacer equis número o tipo de comidas, comer sanamente te ahorrará dinero en visitas al médico, al mismo tiempo que tendrás menos antojo de comida basura. Lo mires por donde lo mires, ganan todos.

· No hagas la compra sin haber comido - Nuestras madres lo dicen bien, ir al súper con hambre implica ceder a los antojos que tenemos. Cuando tienes hambre eres más susceptible al olor y las imágenes de comida, por lo cual acabarías comprando de más, y quizás ni acabes con el producto.

3. Paga tus deudas

Además de pagar tus deudas, considera siempre primero las que tengas pendientes. No hay peor manera de perder dinero que al no planear tus pagos para conseguir el mejor precio posible, por ejemplo, si planeas ir a esa conferencia que te ayudará a desarrollarte como profesional, lo mejor será evaluar su valor para ti desde un principio y si es viable. De decidir asistir a la misma, tu objetivo será comprar el boleto lo antes posible para obtener precios preferenciales.

Las comisiones por retraso y tardanza van desde un 0.001% hasta porcentajes considerables de nuestros ingresos, esto puede generar deudas inútiles que es muy sencillo evitar con una simple organización. Un consejo importante es realizar los pagos de renta, utilidades y gastos constantes el primer día del mes. A su vez, con el resto de tus ingresos puedes distribuirlos para la siguiente semana, después de haber recortado de igual manera el ahorro. Piensa en este dinero como un gasto o inversión más para que no caigas en el de tomarlo sin necesitarlo.

Qué puedes hacer?

· Evalúa cuánto debes y a quién - Si debes tarjetas de crédito, hipoteca, vas atrasado en la renta o tienes un préstamo sin pagar. Todo es importante y puede que te agobie en un principio, pero debes enfocarte en sacar aquellas deudas que generan mayor interés más rápido. Otra posibilidad es comunicarte con tu banco, es posible que te ofrezcan menores tasas o que estén dispuestos a juntar tus deudas en conjunto al cambiar plazos e intereses. Lo mejor es preguntar y ver.

· Elabora un plan de pagos - una vez establecidos a quién y cuánto, deberás calcular qué porcentaje de tu salario o ahorros dedicarás al pago de deudas y recuerda siempre pagar primero aquellas que te puedan generar mayores costes si dejas pasar el tiempo. Tu plan tiene que prever el futuro.

· Solicita un préstamo - Aunque jamás debe ser nuestra primera opción, en ocasiones lo único que necesitas es comprarte un poco más de tiempo y un préstamo te consigue exactamente eso. Existen préstamos especiales para las personas que se encuentran endeudadas, o incluso aquellas que se encuentran en listas de morosos. Obtén más información aquí.

chica con una tarjeta de crédito y dolares en la mano

4. Utiliza solamente efectivo

No estamos hablando del usual refrán guarda dinero bajo tu colchón, pero sí a disponer de efectivo en tu cartera en esta era digital. Al tener una tarjeta de crédito puedes abusar de sus límites y acabar gastando más de lo que tienes. Por otra parte, con las tarjetas de débito también corres el riesgo de no evaluar tus gastos y pasar la tarjeta sin pensarlo. Cuando tienes efectivo, es más fácil mantener un objetivo visual de lo que realmente necesitas gastar. En caso de quedarte sin efectivo, necesitarás acercarte a un cajero, lo cual en ocasiones te detendrá y acabarás ahorrando.

Qué puedes hacer?

· Establece un plan de gastos - El primer día del mes paga todos los gastos pendientes del mes, ya sean renta, agua, luz o cualquier servicio para que únicamente te quede el presupuesto de hábitos.

· Dirígete al cajero - Saca sólo el dinero necesario de acuerdo a tu plan de gastos ya lo hayas establecido semanal, quincenal o mensual. Quizás en un principio necesites realizarlo semanalmente, pero poco a poco te acostumbrarás a necesitar el efectivo menos y visitarás el cajero menos.

· Sal de casa con el dinero contado - Si llevas la cantidad exacta de dinero para el cine o tu merienda, no tendrás más para gastos que no tuvieses previstos. Muchas veces, aunque te causa mucha ilusión obtener ese bien o servicio, al día siguiente se te olvida. Son gastos impulsivos y al no tener cómo pagarlos no perderás el dinero ni tu tiempo.

· Sólo billetes grandes - Está comprobado que entre más grande sea el billete, más difícil será gastarlo, es psicológico, no quieres cambiar tu billete por pequeñeces y así evitas tus gastos innecesarios.

5. Elabora un calendario financiero

Evalúa cuánto necesitas para recuperarte y cuánto tiempo te darás para alcanzar tu objetivo. Dividir tu meta en partes garantiza una mayor incidencia en alcanzarla. Este punto va de la mano con pagar tus facturas a tiempo como hablábamos en otro punto, pero hace hincapié en una buena planificación. No sólo se trata de hacerte cargo de las deudas antes de la fecha de pago para no generar tu interés, sino, por ejemplo, de planear tus gastos de navidad dos o tres meses antes. Te cambiará la perspectiva. El mismo calendario que utilizas para acordarte de festivos y ferias puedes ocuparlo para anotar los ciclos de pagos. Hemos rescatado los buenos consejos de Interbank en la elaboración de tu plan financiero y concluido tres sencillos pasos para ayudarte a cumplir esta meta.

Qué puedes hacer?

· Anota todos los gastos fijos: Si guardas las notas de compra esto será muy fácil. De otra forma un buen consejo es observar tus gastos de despensa, luz, agua, renta de vivienda y los gastos por transporte como puede ser el transporte público o la gasolina de tu coche; ya que estos generalmente se mantienen estables al pasar los meses. Elimina los gastos fijos del presupuesto para tu mes desde el principio.

· Anota los Ciclos de pagos: En esta etapa incluimos los gastos que, si bien son igualmente constantes, como lo son el alquiler o la revisión del coche. Realmente son gastos que son lo suficientemente irregulares como para que nos olvidemos de ello por un tiempo, pero que suponen un gasto importante. La verificación vehicular o el pago de colegiatura semestral puede llegar a causar un desembolso de hasta 1.000 euros que si no tenemos en cuenta con antelación afecta nuestra economía. También puedes incluir los servicios por tarjetas de crédito aquí, observa cuál es tu media mensual y escríbela en tu calendario. Puntos extras si incluyes una alarma en tu celular.

· Prevé los gastos de viajes y festividades: Las navidades para algunos suponen un 50% más de gastos de tu salario, entre regalos, viajes y cenas importantes y sería imprudente no considerarlos. Si eres una persona socialmente activa es posible que tengas más de una fiesta al mes, en este caso puedes destinar un pedazo de tu presupuesto a regalos y festividades, lo cual lo hace sencillo de organizar. Si, por otro lado, tus gastos por fiestas son esporádicos pero fuertes, puedes destinar un presupuesto para navidad, día de las madres o San Valentín con algunos meses de antelación y recuperarlo a plazos con tu calendario.

Otro gasto que debemos tener en cuenta son los viajes. El español promedio realiza viajes dos veces al año. Considera los lugares a los que deseas, o puedes permitirte ir. Un error común es considerar el coste por billete y hospedaje, pero no por la comida y los regalos, que en realidad suponen un gasto mayor en ocasiones.

En otra de nuestras entradas hemos creado un calendario para ayudarte a organizarte en un principio, que puedes imprimir y colocar en donde lo puedas ver todos los días para seguir de cerca tu progreso.

El ahorro es importante para la población española, más del 30% de los jóvenes desea adquirir una vivienda antes de los 35 años. Te invitamos a hacer una lista de tus prioridades y elaborar tus propias reglas de ahorro. También puedes visitar nuestros Cinco libros que cambiarán tu manera de ahorrar para tener una lectura de apoyo en todos tus planes y Llegar a fin de mes es más sencillo evitando estas 5 trampas.